jueves, 30 de julio de 2026

 Y luego, lo primero que vino a mi mente fue: "¿Me voy a morir?"

Porque vivir sin un presagio de muerte, es tener un día perdido.

domingo, 19 de julio de 2026

Odiseo

Todo es susceptible de ser señal y, más aún, de ser delirio.

Tengo tres noches no consecutivas sin dormir. Pero la cuenta no es aleatoria, esa comienza y termina en ti.

Tres bocados de panque de plátano sin pasas, - por cierto, tremandamente mediocre - me ponen a pensar en el tiempo. Me senté en esta cafetería, ajena y muy mía, con un irlandés, el libro que me recomendaste y el susodicho panqué.

De vuelta, - sabes a donde - con la mirada perdida que me encuentra desprevenida con el arreglo de libreros infinitos; ayer: las promesas de amor, el desprecio y los silencios; ahora: se antojan pequeños. El olor, a tinta, a deseo. Se convirtieron en un recuerdo insignificante bajo cincuenta libros y un panfleto.

Está envuelto en ese papel celofán delgadito, sellado con calor - sí, sí, el libro - voy a leer tu libro, que luego se volverá mío pero eso no lo voy a saber hasta el próximo domingo.  

¿Será esto la intimidad que buscabas en la oscuridad? ¿O escucharte dormir hasta el amanecer, con mi corazón latiendo en tu aliento? El sonido del motor que no me deja escuchar tu voz, apretarme contra tu cuerpo. Estás sentado en el recibidor, 30 minutos, diez veces seis, te observo, eres tan bello.

¿Me das permiso de escribirte un párrafo esta noche?

Vas a sospechar, intuir, pensar, concluir, que algo más pasa aquí - improbable -. Pero eso no es nuevo, si no te idealizo, te pierdo.
Nos voy a tejer una historia muy linda, con este apabullante deseo de sentir, te lo prometo.
Por favor, no repares mucho en mis excesos. Conóceme, soy tan transparente que me da miedo.

miércoles, 8 de julio de 2026

No quiero salir corriendo hacia ninguna parte.
Deseo conservar tu recuerdo intacto. Para eso, necesito tiempo. 

Tiempo a solas, para pensar en él, para afinarlo, para limpiarlo de asperezas, de angustias, de miedos y dolores que no le sirven de nada; para pulirlo delicadamente, un poco cada día.

He de ser sincera, habrá días que no le dedique un minuto de mi tiempo: esos días extraños, confusos, donde hay certezas de espejismos y de promesas imposibles. 

Pero al fin comprenderé, y entonces, a fuerza de repeticiones, afinaré la técnica, reuniré todos los detalles, los pondré en orden; habré de asignarles su dimensión, su peso, su importancia. Quiero ser muy precisa, quiero ser fiel a la verdad: la tuya y la mía. 
Voy a guardarlo muy cerca de donde se pone lo más querido, para que al final, cuando lo deposite en su última morada, donde suelen guardarse las cosas más preciadas, sea sencillo acomodarlo, como una piedra preciosa en su estuche, pequeño, brillante, atesorarlo.

Que su simple contemplación me de fuerza, para seguir, para no quedarme.

miércoles, 8 de mayo de 2024

Inconveniente

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domingo, 5 de mayo de 2024

Para: mí

Pero hoy no estoy cansada.

Despiértame de mi certeza de tener todo resuelto. Morirse en la plenitud de algo. O no. Quién sabe.

Me estiro, la cama, vertical, me encuentra soñando despierta en el transporte.
Estación Buenavista.
Se fue a tiempo, mi intención de conocerme.
16:25
Siguiendo las vías voy a encontrar mi destino. Se han ido muchos. Y el reflejo. Esa no soy yo.

Estoy sentada en aquel cerro, con los brazos rígidos a los lados, con las puntas de los pies trato de tocar algo. Las barras de metal huelen oxidado; a sangre y oxidado. Puedo sentirte cualquier cosa. Te puedo. Te observo.

- Si un día se le van las ganas de morirse, se preocupa y viene a verme - dice el médico enredado en la bata azul marino.
Me dan ternura: su cara enjuta, sus cejas pobladas, su boca grande de sapo.
Sueño que vivimos en un charco y somos vecinos.
Un vecino más, un vecino menos. 
Se come un mosquito.
Me mudo de vida como me mudo de casa. Me muero de vida como me muero de casa, de mí, de sus lugares comunes.
Déjame llorar poquito. Te extraño.

Hoy desempaqué un recuerdo que no tenía escondido, simplemente en una caja.

                                    Una mariquita seca.

Tiene periódico, una Gaceta amarilla como sus ojos. Me daba curiosidad esa mirada, extraviada. Siempre buscando otro lado, otra cosa. Me molesté porque era yo y no me gusta que me echen las cosas en cara. Te veo en el espejo mientras me enjabono, intrigada. Me fastidia que me digan como soy o qué hacer.

Me mudé de mi cuerpo a uno tuyo y me aburrí bastante. No entiendes casi nada y no vas a ninguna parte. Quisiera seguir contigo y no volver nunca a necesitarte.

Reencontré mi risa en tu risa. Me gusta tu cara y tu vida; tu cinismo y tu indiferencia. En días me preocupo y luego se me pasa. No te conozco nada, por eso quiero que vengas a vivir a mi casa. Me gusta lo que no puedo tocar y dormir encuerada.
Ojalá tiemble, tiemble mucho debajo de ti.
Yo, que creo en todo como no creo en nada.





domingo, 21 de abril de 2024

Tu ojitos

Tornasol

Un besito 

Tornasol

Déjame volarte

Me siento, Tornasol

Tus alas

Tu color, todos, siempre tú, amor

Me fui antes

me fui de ti

A mí 

Tornasol


sábado, 23 de marzo de 2024

 Y mi tristeza era buena, porque era mía - no de ellos - y me acompañaba a todas partes.